Costos e inflación presionan al sector productivo, advierten empresarios
La combinación de factores como la inseguridad, el alza en costos y diversas decisiones de política pública está generando un entorno cada vez más complejo para los sectores productivos en México, advirtió el empresario Jaime Guerra Pérez.
Uno de los problemas más delicados, señaló, es la llamada “doble tributación” que enfrentan algunos productores, quienes además de cumplir con sus obligaciones fiscales, deben cubrir pagos ilegales al crimen organizado para poder operar.
Esta situación ha afectado particularmente a actividades agrícolas y ganaderas, incluyendo a productores de limón, aguacate y otros cultivos.
De acuerdo con Guerra Pérez, este fenómeno ha llevado a algunos a migrar hacia la informalidad como una forma de reducir cargas, lo que termina por debilitar la economía formal y disminuir la recaudación. Ante ello, hizo un llamado al Gobierno Federal para reforzar las estrategias de seguridad y garantizar condiciones adecuadas para la actividad económica.
A este panorama se suma el impacto del contexto internacional. El incremento en los precios del petróleo, asociado a tensiones geopolíticas en regiones productoras, ha encarecido combustibles como el diésel, elevando los costos de transporte y logística.
En sectores industriales, donde el traslado de mercancías depende en gran medida del uso de combustibles, este aumento se ha reflejado en los precios finales de los productos, contribuyendo a presiones inflacionarias.
Guerra Pérez destacó que en países como Estados Unidos se han registrado incrementos significativos en el precio de la gasolina, evidenciando que se trata de un fenómeno global.
Aunque en México algunos combustibles cuentan con subsidios, el impacto en el transporte de carga continúa siendo considerable, especialmente debido a que gran parte de la distribución de bienes se realiza por carretera.
En este sentido también se cuestiona el efecto real del incremento al salario mínimo. Si bien se reconoce que los ingresos han aumentado en los últimos años, el empresario señaló que este crecimiento debe analizarse en función del poder adquisitivo.
“Los salarios han crecido, pero los costos también lo han hecho en proporciones similares”, afirmó, lo que limita la mejora efectiva en la calidad de vida de la población.
Finalmente, advirtió que, de no atenderse estos factores de manera integral, la competitividad de los sectores productivos podría verse comprometida, afectando tanto la inversión como el crecimiento económico del país.
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Fuente original: El Siglo de Torreón
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