Pide iglesia Católica mantener la alianza con Dios y evitar los “becerros de oro” modernos
La importancia de mantener una relación firme con Dios y evitar que la tecnología, el dinero o los intereses personales ocupen el lugar de la fe fue el mensaje central que compartió el sacerdote Isaac Cortés Tovar, párroco de la iglesia Santiago Apóstol de Monclova, durante la homilía dominical con motivo de la solemnidad de la Santísima Trinidad.
Ante los fieles reunidos en el templo, el presbítero explicó que la presencia de la Santísima Trinidad puede encontrarse desde los primeros capítulos del Génesis. Señaló que Dios Padre se manifiesta en la creación, mientras que el Hijo está presente en la Palabra con la que fueron creadas todas las cosas, y el Espíritu Santo aparece simbolizado en el aliento de vida que Dios insufló al ser humano.
Cortés Tovar destacó que este “soplo de vida” es el que permite al hombre existir, moverse y desarrollarse. Explicó que, desde el inicio de la humanidad, Dios se ha revelado como un ser trino que acompaña permanentemente la historia de las personas.
Fe de Abraham marcó el inicio de la alianza
Durante su reflexión, el párroco recordó la figura de Abraham como uno de los primeros hombres que depositó plenamente su confianza en Dios. Explicó que fue a través de él que comenzó a consolidarse la creencia en un solo Dios, en contraste con las múltiples divinidades que predominaban entre los pueblos antiguos.
El sacerdote relató que Abraham creyó en la promesa divina de tener una descendencia numerosa pese a su avanzada edad, convirtiéndose en ejemplo de fe para las generaciones posteriores. Señaló que esa confianza permitió el surgimiento de los patriarcas y el fortalecimiento de la alianza entre Dios y la humanidad.
Asimismo, recordó que posteriormente Dios renovó esa alianza mediante Moisés, entregando las tablas de la ley y estableciendo el Decálogo como guía para la relación entre el Creador y su pueblo.
Advierten sobre nuevos ídolos en la sociedad actual
Isaac Cortés afirmó que el episodio bíblico del becerro de oro refleja una realidad que continúa vigente. Señaló que, al igual que ocurrió con los antiguos israelitas, actualmente las personas pueden apartarse de Dios y colocar en su lugar otros elementos materiales o creados por el propio ser humano.
Explicó que herramientas como la tecnología y los avances científicos representan logros importantes para la humanidad, pero advirtió que el problema surge cuando estas realidades ocupan el sitio que corresponde únicamente a Dios dentro de la vida personal y familiar.
El párroco subrayó que la Escritura presenta a Dios como misericordioso, paciente, amoroso y fiel, características que, dijo, alcanzan su máxima expresión en la figura de Jesucristo, enviado para salvar al mundo y no para condenarlo.
Jesucristo revela plenamente el misterio trinitario
Durante la homilía, el sacerdote señaló que Jesús es quien permite comprender con mayor profundidad el misterio de la Santísima Trinidad, al revelar plenamente al Padre y enviar al Espíritu Santo para acompañar a la Iglesia.
Reconoció que la capacidad humana resulta limitada para comprender totalmente este misterio de fe. Sin embargo, afirmó que los creyentes pueden experimentar la presencia de Dios mediante una relación personal sustentada en la oración, la confianza y la vida sacramental.
Como parte de su mensaje final, recordó una enseñanza atribuida a San Agustín de Hipona, quien comparó el intento de comprender plenamente a Dios con tratar de introducir toda el agua del mar en un pequeño pozo cavado en la arena.
El sacerdote concluyó invitando a los fieles a comenzar cada jornada haciendo la señal de la cruz y poniendo sus actividades bajo la protección del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, como una forma de fortalecer diariamente la alianza con Dios y mantener viva la fe cristiana.
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Fuente original: El Siglo de Torreón
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