Crece en Saltillo cultura de donación de órganos; HGZ 2 del IMSS es tercer lugar nacional – El Heraldo de Saltillo

La cultura de la donación de órganos ha registrado un importante crecimiento en Coahuila, al grado de que el Hospital General de Zona No. 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Saltillo ocupa actualmente el tercer lugar a nivel nacional en procuración de órganos, informó el doctor José Antonio Flores Guzmán, coordinador hospitalario de Donación del nosocomio.
El especialista destacó que durante el último año se ha observado una respuesta favorable de la población, derivada de una mayor difusión y concientización sobre la importancia de donar. «Creo que el concientizar y el difundir este programa tan hermoso que es dar vida después de la vida, creo que ha sido una buena respuesta por parte de la comunidad coahuilense», señaló.
Flores Guzmán indicó que en lo que va de este 2026, en el nosocomio local, se han concretado cinco donaciones multiorgánicas y ocho donaciones por parada cardíaca, principalmente de tejidos, con lo que se ha beneficiado a más de 200 personas. Añadió que la actividad de procuración registra un incremento superior al 90 por ciento respecto a años anteriores, lo que permitió al hospital obtener el reconocimiento nacional por su desempeño.
El coordinador explicó que el Hospital General de Zona No. 2 es un hospital procurador que se encarga de detectar a los potenciales donadores y realizar la procuración de órganos, mientras que los trasplantes son efectuados por otras unidades especializadas. En este proceso han participado Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE) de Monterrey y otras ciudades, así como hospitales de Torreón, Ciudad Obregón y la Ciudad de México, entre ellos Siglo XXI y La Raza.
Uno de los principales retos, agregó, es continuar combatiendo los mitos relacionados con la donación, particularmente aquellos vinculados con aspectos religiosos, además de fortalecer la comunicación entre los potenciales donadores y sus familias. Explicó que una persona puede registrarse como donador voluntario ante el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), pero es fundamental comunicar esa decisión a familiares, pues al momento del fallecimiento se realiza una entrevista para conocer la voluntad y postura de la familia.
Flores Guzmán explicó que los potenciales donadores pueden presentar enfermedades agudas, urgencias médicas o padecimientos crónico-degenerativos que deriven en muerte encefálica o parada cardíaca. También señaló que existen casos relacionados con accidentes, aunque cuando hay terceros involucrados se requiere la intervención de las autoridades correspondientes. «Más que metas, creemos que le estamos dando una segunda oportunidad a personas que quieren tener esas ganas de vivir y esas ganas de salir adelante», subrayó.
El padre Vicente Eliamar Vega Carrales, titular de la Pastoral de la Vida de la Diócesis de Saltillo, señaló que desde la visión cristiana la donación de órganos es lícita siempre que se realice bajo principios éticos y morales, por lo que consideró importante desmitificar las ideas que relacionan esta práctica con una prohibición religiosa.
«Desde la visión cristiana, es lícito el hacer la donación de los órganos siempre y cuando se rija con principios éticos, morales, basados en filosofía, en ciencia y en teología», explicó. Añadió que la Iglesia considera la donación como un acto de ayuda al prójimo y de entrega, aunque debe existir respeto absoluto a la integridad de la persona, consentimiento informado y ausencia de coacción o comercialización.
El sacerdote puntualizó que existen límites relacionados con los órganos vitales y destacó la importancia de tener certeza sobre el diagnóstico de muerte antes de realizar una procuración. También llamó a considerar que la decisión de donar debe ser libre e informada, al tiempo que reconoció que existen aspectos científicos y éticos que requieren un análisis cuidadoso.
Uno de los testimonios que ejemplifica el impacto de la donación es el de Matías Hazael Corpus Martínez, de 56 años, quien recibió un trasplante de corazón en la Unidad Médica de Alta Especialidad No. 34 del IMSS en Monterrey y se convirtió en el trasplantado número 99 de corazón de esa unidad.
El saltillense, adscrito al HGZ No. 2, relató que permaneció dos años en lista de espera y actualmente busca utilizar su experiencia para promover la donación de órganos y sangre. «Yo tengo el corazón de un joven, este, que me dio la oportunidad de vivir otro tiempo más para cumplir mi misión», expresó.
Corpus Martínez explicó que padecía miocardiopatía dilatada y llegó a presentar una taquicardia de 280 latidos por minuto que provocó una muerte súbita. Después de ser reanimado, su corazón quedó con una fracción de expulsión ventricular izquierda de apenas 10 por ciento, por lo que requirió el trasplante.
El beneficiario destacó que la persona que donó su corazón permitió que 12 personas recibieran una oportunidad de vida y consideró que el acto representa un legado que continúa a través de quienes recibieron sus órganos. «Lo que él no pudo terminar, ahora mi cuerpo lo va a hacer gracias a traer este corazón», manifestó.
Finalmente, Matías hizo un llamado a incrementar la cultura de donación de órganos y sangre y planteó que la voluntad de ser donador pueda quedar asentada de manera más accesible en documentos oficiales. «Donar órganos pues es dar vida», afirmó, al destacar que su testimonio no busca poner el foco en él, sino en quienes decidieron en vida que, al morir, sus órganos pudieran servir para ayudar a otras personas. (OMAR SOTO)
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