Quintas y negocios para fiestas proliferan sin regulación en Monclova, advierte Canaco
La proliferación de quintas campestres, locales comerciales y casas particulares utilizadas para organizar fiestas está generando problemas de vialidad, ruido, basura y seguridad pública en Monclova, advirtió Armando de la Garza Gaytán, comisionado de Turismo de la Cámara de Comercio de Monclova.
El empresario señaló que estos establecimientos han aumentado en distintos sectores de la ciudad y que algunos operan sin permisos de uso de suelo, autorización municipal ni medidas de seguridad requeridas para recibir personas. Estimó que existen más de 200 espacios utilizados para este tipo de actividades entre quintas, locales comerciales y viviendas.
Canaco pide revisar la regulación municipal
De la Garza Gaytán explicó que el fenómeno comenzó con propiedades conocidas como quintas, pero actualmente también incluye pequeños negocios que acondicionan espacios con albercas y entre 20 y 30 sillas para rentarlos durante reuniones y fiestas.
Los precios de renta pueden ubicarse entre 600 y 800 pesos.
El comisionado de Turismo de Canaco Monclova consideró necesario que el Ayuntamiento revise la legislación municipal y establezca un mecanismo para identificar los establecimientos que operan como salones de fiestas improvisados.
Afirmó que la problemática no consiste únicamente en la falta de pago de impuestos, sino en las condiciones bajo las cuales funcionan estos espacios y en los recursos públicos que deben destinarse para atender las consecuencias de sus actividades.
Entre ellas mencionó conflictos vecinales, congestionamiento vial, acumulación de basura y obstrucción de cocheras.
Señalan operación sin permisos y afectaciones vecinales
El representante empresarial señaló que los permisos de uso de suelo, autorizaciones municipales, Protección Civil, Ecología y otros requisitos deben cumplirse antes de que un inmueble sea utilizado para organizar eventos.
Sin embargo, aseguró que actualmente algunos propietarios simplemente acondicionan sus espacios y comienzan a rentarlos para fiestas.
De la Garza Gaytán relató que recientemente se presentó un caso en un despacho contable ubicado en el centro de Monclova, donde se realizó una reunión con música en vivo que comenzó alrededor de las 19:00 horas y continuó hasta la madrugada.
Explicó que elementos de la Policía Municipal acudieron al sitio debido a las molestias ocasionadas por el ruido, pero los asistentes continuaron con la actividad pese al llamado de los agentes. Consideró que situaciones como esta representan un uso innecesario de las corporaciones de seguridad.
Solicitan censo de establecimientos
El comisionado de Turismo de la Cámara de Comercio consideró que las autoridades municipales deben realizar un censo para conocer cuántos establecimientos funcionan actualmente como quintas, salones improvisados o espacios para fiestas dentro de zonas habitacionales.
Indicó que la actividad puede ser tolerable cuando se realiza durante el día y sin afectar a los vecinos, pero sostuvo que los eventos nocturnos generan mayores conflictos por el ruido y la presencia de vehículos y personas en las calles.
“Hay que poner un poquito de orden”
Planteó De la Garza Gaytán, al señalar que no se trata de crear nuevas disposiciones, sino de aplicar las normas municipales que ya establecen requisitos para desarrollar actividades comerciales y recibir personas.
También señaló que algunos propietarios encontraron en la renta de estos espacios una alternativa para obtener ingresos después de perder sus empleos o enfrentar dificultades económicas. Reconoció que esta actividad representa una fuente de sustento para varias familias, pero consideró necesario que se desarrolle bajo condiciones reguladas.
Entre los problemas adicionales mencionó basura, personas que realizan sus necesidades fisiológicas en la vía pública, vehículos que bloquean accesos y cocheras, además de las molestias que ocasionan las reuniones a los vecinos de los sectores donde funcionan estos establecimientos.
De la Garza Gaytán insistió en que el Ayuntamiento debe revisar el fenómeno y establecer un censo que permita identificar los inmuebles utilizados para fiestas. Señaló que la prioridad debe ser garantizar el cumplimiento de las disposiciones municipales y evitar que la operación de estos lugares afecte a terceros o genere una demanda innecesaria de servicios públicos.
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Fuente original: El Siglo de Torreón
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