El Rodeo Saltillo: patrimonio cultural de la identidad coahuitexana – vanguardia.com.mx
El día de hoy inicia el Rodeo Saltillo, una manifestación del patrimonio inmaterial que el Congreso del Estado reconoció el pasado 13 de octubre conforme a la Carta de Derechos Culturales y la Ley de Desarrollo Cultural.
El 29 de abril de 2005 se publicó la citada ley para establecer las garantías de protección del derecho de acceso a la cultura. Fue una iniciativa de la comunidad cultural que impulsó, desde el ICOCULT, la entonces directora Rosa del Tepeyac, y que, por coincidencia, me correspondió darle forma legal como parte de la consejería jurídica del entonces gobernador Enrique Martínez y Martínez.
En ese entonces era muy joven, casi recién egresado de la licenciatura en Derecho. En realidad, no había tenido la oportunidad de conocer en la escuela el derecho cultural. Pero al tener que dialogar con un grupo de expertos del país que promovían esta ley, comencé a conocer el contenido, alcance y límites de la legislación en la materia.
Como siempre, me hice de todos los libros posibles para entender el tema. Igualmente, mis conversaciones con artistas, creadores y demás promotores enriquecieron algunas ideas que hoy están previstas en la ley. 15 años después, tuve la oportunidad de participar en la elaboración de una Carta de Derechos Culturales para nuestra entidad, la cual sintetiza los estándares internacionales que el Estado mexicano ha suscrito como parte de la Ley Suprema del país.
Pues bien, el rodeo en Coahuila ya tiene un reconocimiento legal como patrimonio cultural intangible que, de acuerdo con la UNESCO, comprende los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades reconocen como parte integrante de su identidad.
Sus características principales son que se ha transmitido generacionalmente mediante la práctica y la experiencia vaquera; ahora ha evolucionado y se ha adaptado al entorno de nuestra comunidad norteña; y conserva, sin duda, un sentido fuerte de pertenencia y cohesión social. La vida vaquera es un estilo cultural en nuestra entidad.
Que Saltillo pueda tener una identidad de un Rancho Vaquero, donde el rodeo es parte esencial de esa tradición, tiene un profundo sentido cultural.
En el decreto del Congreso se reconoce, por ende, como parte de un patrimonio que reconoce, protege y preserva las actividades ganaderas, ecuestres y de exhibición, porque forman parte de la identidad e historia regional del norte de México.
El rodeo, señala el citado decreto, está vinculado con las labores ganaderas de casi 500 años en la región (como el herraje, la monta, el lazo y la doma). Es, incluso, una manifestación deportiva con gran arraigo en municipios como Saltillo, Ramos Arizpe, Parras de la Fuente, General Cepeda, San Buenaventura, Castaños, Piedras Negras y Sabinas.
Por tanto, el Rodeo no es una moda en Coahuila, sino parte de su identidad cultural y, por consiguiente, las autoridades tienen la obligación de promover políticas públicas para proteger este patrimonio.
El que hoy un gobernador de Coahuila como Manolo Jiménez, por su convicción e identidad vaquera, promueva al Rodeo de Saltillo como una de las mejores tradiciones culturales que nos identifican como comunidad coahuiltexana desde que nacimos como Estado en 1824, no es más que una afortunada coincidencia para celebrar, por lo menos, una vez al año un gran evento cultural de talla internacional que reconoce la vida cotidiana en los ranchos de la entidad.
Y si además el Rodeo Saltillo genera una gran derrama económica para los diversos sectores productivos del estado y gran espectáculo deportivo, artístico y ganadero, me parece que es algo que todos los coahuilenses debemos celebrar como parte de nuestra identidad cultural.
CARNE ASADA
José Vasconcelos, uno de los pensadores culturales más influyentes del país tras la Revolución, sostenía que la gastronomía mexicana terminaba en el norte, donde el guisado se deja de hacer y comienza la barbarie: la carne asada.
Poner la carne a asar al carbón, para algunos, puede tener poca ciencia o arte en la ley del estómago. Pero, nos guste o no, refleja también una tradición que nos identifica como comunidad norteña del país.
Coahuila, por razones históricas, geográficas y culturales, tiene una identidad vaquera que nos une desde el siglo 19 en una comunidad coahuiltexana.
El Rodeo Saltillo, sin duda, forma parte de esa identidad vaquera que a la gran mayoría nos gusta. Una gran tradición cultural.
Hagamos del Rodeo un punto de encuentro cultural para reunirnos, en familia, con nuestras tradiciones parrilleras, ganaderas y vaqueras.
Al final, quienes nacimos y residimos aquí somos vaqueros del desierto que resistimos y nos adaptamos a las situaciones climáticas más desfavorables del país para salir adelante.
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Luis Efrén Ríos Vega
Nació en Saltillo, Coahuila (1971). Es Doctor en Estudios Avanzados en Derechos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor, editor y coordinador de diferentes libros, monografías y artículos de derechos humanos. Fundador de la Academia Interamericana de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Coahuila. Fue Presidente-Fundador de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Coahuila. Fue Director de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila.




