Coparmex Laguna advierte riesgos por discrecionalidad de la UIF
La presidenta de Coparmex Laguna, María del Carmen Reyes García, advirtió sobre los riesgos que enfrentan las empresas ante la posibilidad de que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) actúe con discrecionalidad en coordinación con la Fiscalía General de la República o fiscalías estatales, congelando cuentas bancarias bajo presunción de operaciones ilícitas.
Reyes García señaló que el principal impacto sería la inoperatividad de las empresas, ya que al bloquearse las cuentas se paraliza el flujo económico.
“No pagar nóminas, incumplir con proveedores, detener contratos en marcha y hasta dejar de cubrir cuotas. Aunque se quiera cumplir, simplemente no se puede mover el dinero”, explicó.
La dirigente empresarial recordó que las pequeñas y medianas empresas son proveedoras de grandes compañías y forman parte de cadenas de valor que dependen de la liquidez diaria.
“Estamos ocupados en generar condiciones para acceder a créditos y crecer, pero esta incertidumbre nos frena. El riesgo es que se detenga la operación de toda una cadena productiva”, subrayó.
Otro punto de preocupación es el criterio que se utilizaría para determinar los congelamientos. Reyes ejemplificó con el caso de un ciudadano que vende su automóvil y deposita 200 mil pesos en su cuenta, lo que podría ser interpretado como un ingreso ilícito si sus movimientos financieros habituales son menores.
“No necesariamente se trata de un tema empresarial, todos estamos expuestos”, advirtió.
La presidenta de Coparmex destacó que las empresas cumplen con requisitos de formalidad como el REPSE (Registro de Prestadoras de Servicios Especializados), además de mantener cuentas ligadas a su actividad económica y facturación. Sin embargo, insistió en que la preocupación radica en la temporalidad y la falta de claridad en los criterios de la autoridad.
“Si todo está en orden, no tendría por qué haber congelamientos de bote pronto. Lo que nos preocupa es la discrecionalidad”, afirmó.
Reyes García alertó que esta situación podría incentivar prácticas informales, como recurrir nuevamente al uso de efectivo o buscar estrategias fuera de la formalidad para garantizar flujo.
“Si mañana me congelan las cuentas, ¿qué tendría que hacer? Esa es la incertidumbre que enfrentamos. Queremos mejorar condiciones y cumplir, pero necesitamos reglas claras”, concluyó.
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Fuente original: El Siglo de Torreón
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