Empresarios piden que contención de gasolina no afecte finanzas públicas
La contención de los precios de la gasolina y el diésel debe beneficiar a consumidores y empresas sin convertirse en una carga adicional para las finanzas públicas, señaló Juan Gerardo Oyervides Rodríguez.
El empresario gasolinero advirtió que mantener los combustibles estables ayuda a reducir presiones económicas inmediatas, aunque la estrategia debe contar con respaldo financiero.
Impacto de la contención en Pemex y el mercado
La postura fue planteada luego de que medios nacionales reportaron que el Gobierno federal utiliza mecanismos para evitar que el incremento internacional de los combustibles llegue directamente al consumidor. De acuerdo con la información difundida, Petróleos Mexicanos habría absorbido parte de ese impacto, con pérdidas estimadas en 10 mil 541 millones de pesos durante seis meses.
Oyervides Rodríguez señaló que cualquier medida para contener el precio de los combustibles debe considerar sus efectos a mediano y largo plazo. Indicó que trasladar el costo hacia Pemex o utilizar recursos públicos para sostener los precios podría generar posteriormente otras presiones económicas que terminarían afectando a la población.
El empresario explicó que la gasolina y el diésel tienen una participación directa en las actividades productivas. Los combustibles son utilizados para transportar mercancías, movilizar insumos y prestar servicios, por lo que cualquier aumento puede reflejarse posteriormente en los precios que pagan empresas y consumidores.
Gasolinazo eleva costos de transporte
El mecanismo federal establece límites para evitar aumentos abruptos en los combustibles. La información difundida por Agencia Reforma señala que la gasolina Magna tiene un tope de 24 pesos por litro, mientras que el diésel se mantiene con un límite de 27 pesos, como parte de las medidas implementadas ante el incremento internacional del petróleo.
Pemex también homologó los precios en sus terminales de almacenamiento y reparto, con la finalidad de evitar variaciones en el mercado nacional. Para Oyervides Rodríguez, mantener esta estabilidad genera un efecto favorable inmediato, debido a que evita que los mayores costos internacionales se trasladen directamente a las actividades económicas.
Sin embargo, consideró necesario revisar la sostenibilidad financiera del esquema. Señaló que si la contención de precios genera pérdidas adicionales para Pemex o requiere una mayor utilización de recursos públicos, el costo podría terminar trasladándose a los ciudadanos de otra manera.
El empresario sostuvo que el sector productivo necesita condiciones que permitan planear sus operaciones e inversiones. Para ello, consideró necesario contar con una política energética de largo plazo que permita garantizar el suministro de combustibles y mantener precios competitivos.
También señaló que los efectos de los combustibles no se limitan al sector energético. Un incremento en el diésel puede elevar los costos de transporte y distribución, mientras que las empresas pueden trasladar parte de esas variaciones a los productos y servicios que ofrecen.
Piden política energética sostenible
Oyervides Rodríguez planteó que la política de combustibles debe considerar simultáneamente el impacto sobre los consumidores, la competitividad empresarial y las finanzas públicas. Señaló que mantener precios accesibles en el corto plazo debe acompañarse de medidas que permitan evitar mayores presiones económicas posteriormente.
El empresario explicó que las familias también resienten los aumentos de los combustibles aunque no utilicen directamente un vehículo. El encarecimiento del transporte de mercancías puede incrementar los costos de distribución y terminar reflejándose en alimentos, productos y servicios.
A esta situación se suma la necesidad de mantener condiciones de competencia para las estaciones de servicio que trabajan dentro de la legalidad. Oyervides Rodríguez ha señalado anteriormente la importancia de combatir el comercio ilegal de combustibles, debido a las diferencias de costos que puede generar frente a establecimientos que cumplen con sus obligaciones.
El representante del sector consideró que la estabilización de los precios puede atender una presión económica inmediata, pero no sustituye una estrategia energética de largo plazo. A su juicio, México necesita fortalecer su capacidad de suministro y garantizar condiciones que permitan mantener combustibles competitivos sin deteriorar las finanzas públicas.
La discusión sobre el precio de la gasolina y el diésel se mantiene vinculada al comportamiento internacional del petróleo y a las medidas adoptadas para reducir su impacto interno. En este contexto, el sector empresarial plantea que cualquier esquema de contención debe ofrecer certidumbre y evitar que el costo termine trasladándose posteriormente a la población.
Oyervides Rodríguez señaló que el objetivo debe ser mantener un equilibrio entre precios accesibles, competitividad empresarial y estabilidad financiera. La contención del costo de los combustibles puede reducir presiones económicas en el presente, mientras que una política energética sostenible permitiría atender de fondo las condiciones que determinan su precio.
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Fuente original: El Siglo de Torreón
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